+1 809-565-3015 info@ccitprd.com
Plásticos De Un Solo Uso

Portugal prohíbe los plásticos de un solo uso desde el 1 de julio

Portugal confirma que, a partir del 1 de julio, queda prohibida la venta de plásticos de un solo uso, que son los más contaminantes y los que más daño causan en los mares a los animales que se topan con ellos en su deambular sobre o dentro de las aguas.

Por tanto, las empresas ya van pensando en retirar de las estanterías de los supermercados esos platos, cubiertos, pajitas para beber o recipientes de poliestireno expandido para bebida o comida que tanto perjudican al medio ambiente.

Además, se anuncia para 2024 un nuevo impuesto para los embalajes de ‘take-away’, es decir, los alimentos para llevar. Una tasa que rondará los 40 céntimos de euro y contribuirá, sin duda, a que esos productos se encarezcan.

Son las consecuencias del ecologismo ‘obligatorio’ que imponen las huestes socialistas, cuya estrategia pasa por aplicar los impuestos a las empresas, que acaban trasladando el coste a los consumidores de a pie, ya de por sí ahogados a causa de todo tipo de tasas, tanto directas como indirectas.

Se convierte así Portugal en uno de los primeros países de la Unión Europea que aplica la directiva conjunta aprobada hace ya casi dos años y cuya puesta en marcha se vio frenada a causa de la irrupción de la pandemia del coronavirus.

Se abre, además, la guerra contra las botellas de agua y otras bebidas, pues o son reciclables o las compañías tendrán que buscar una alternativa. De hecho, pasará a ser de obligado cumplimiento que se recopilen aparte en los contenedores que jalonan las calles.

El impacto de la medida no solo rebajará la contaminación de estas características sino que se supone que redundará en una disminución de la muerte de ballenas, delfines y peces que ingieren inocentes estos plásticos.

Resultan preocupantes los datos que llegan desde los organismos competentes de la Unión Europea. Por ejemplo, los plásticos representan el 85% de la basura marina y solo un 30% se recogen para su reciclado.

Desde diferentes sectores (como la Fundación Ecomar en España), se impulsa la recogida de estos residuos tóxicos en las playas, donde se unen a la acción devastadora de las colillas de cigarros que inundan decenas de arenales (un filtro de tabaco tarda 12 años en desintegrarse).

Una comparativa demoledora según las investigaciones auspiciadas por la UE indica que en 1950 se producían dos millones de toneladas de plástico en todo el mundo, mientras que la cifra se disparó hasta los 380 millones en 2015.

La concienciación, en consecuencia, se erige en un instrumento fundamental para lograr los objetivos que pretende la Unión Europea en su papel de líder en esta lucha.

 

Fuente: ABC.es

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *